Y cuando llevamos casi un mes de eventos y celebraciones, nos queda el broche de oro: la noche de fin de año. Y qué mejor toque para empezar el año con la mejor cara que un bonito bronceado (sin sol). El producto del que os hablo hoy es uno de mis grandes descubrimientos del 2019, ya que resuelve prácticamente todas las objeciones de normalmente tienen los autobronceadores. Pero antes de hablar de él, voy a comenzar preparando la piel para un bonito y perfecto bronceado sin sol. 

Paso 1: exfoliar

El primer paso es exfoliar la piel. Los autobronceadores actúan reaccionando con las proteínas de la capa más superficial de la piel. Por ello, eliminar células muertas permitirá obtener un bronceado más uniforme sin riesgo de parches. Además, promover la renovación de la piel ayudará a que el bronceado obtenido dure un poco más. 

Para ello, he escogido The Ordinary AHA 30% + BHA 2% Peeling Solution. Un exfoliante químico, con una alta concentración de alfa y beta hidroxiácidos que promueve la renovación de la piel. 

Se aplica por todo el rostro, a excepción del contorno de los ojos (¡Muy importante!). Para ser precisa y no correr el riesgo de que el producto acabe en párpados, lo aplico con la ayuda de una brocha sintética. Lo dejo actuar durante 10 minutos. 

Para retirarlo, utilizo una toalla reutilizable desmaquillante. De esta manera, controlo, también al retirarlo, que el producto no entre en contacto con la piel que rodea a los ojo. 

Paso 2: broncear

Una vez la piel está seca, ya estará lista para nuestro bronceado sin sol. Para ello, pulverizo por todo el rostro, cuello y escote St. Tropez Bruma Facial Autobronceadora. Como comentaba al principio del post, este producto se ha convertido en uno de mis grandes aliados. Produce un bronceado fácilmente y muy ligero con un precioso tono dorado. El resultado se aprecia pasadas unas 4 horas tras la aplicación. Es un bronceado sutil, muy suave y, gracias a su aplicador en spray, muy uniforme. Es decir, no os esperéis que os va a dejar con el tono que teníais el 15 de Agosto, lo que conseguiremos es un tono dorado efecto “buena cara”. Y, para mí, este es el punto de fuerte del producto: un toque de luz dorada sin efecto anaranjado ni antinatural de autobronceadores que se notan a leguas. Al ser una bruma con espray su aplicación es rápida y fácil, ideal también para chicos (especialmente con barba). 

Si buscáis un tono más bronceado se puede re-aplicar al día siguiente (y los que quieras). En ese caso, no será necesario volver a exfoliar la piel. 

En mi perfil de Instagram podéis ver cómo lo aplico. 

Por cierto, la toalla enrrollable para el pelo es

¡Feliz 2020!