Hace unos días recibí la consulta de una chica con quemaduras en el labio superior por depilación con cera. Lo primero que le recomendé es una crema para acelerar la cicatrización y le expliqué cómo proteger la lesión adecuadamente del sol. Lo importante, en ese momento,  era reparar la piel y evitar la formación de cicatrices.

Esta chica estaba muy preocupada porque la quemadura pudiera acabar en mancha y, en esta línea, recibo muchas consultas por manchas oscuras en labio superior. Este tipo de manchas suelen estar muy relacionadas por factores hormonales. Pero la técnica usada en depilación puede influir (mucho) si resulta agresiva con la piel dando lugar a lo que se conoce como hiperpigmentaciones postinflamatorias. Dicho de otro modo, oscurecimiento de la piel tras una lesión. En estos casos, y a la chica que sufrió la quemadura, les recomiendo una alternativa en su método de depilación: la depilación con hilo.

La depilación con hilo es una práctica que nos viene de Oriente Medio y Asia. Esta técnica extrae el vello de raíz pero de manera muy respetuosa con la piel. Se realiza con un hilo de algodón o seda que se enrosca y se hace girar sobre la piel, levantando el vello desde el folículo. De una sola pasada retira toda una hilera de vello.

Se puede realizar en cualquier parte del cuerpo, tanto en el rostro (mentón, cejas, labio superior…) como en el cuerpo (dedos, abdomen…) y es tanto para hombres como para mujeres. De hecho, lo recomiendo a chicos con barba que quieran eliminar el vello de las mejillas. Además es una técnica muy precisa, incluso para dar forma a las cejas.

No es una técnica dolorosa, pero eso depende de la persona. Lo importante es que esta técnica es muy respetuosa con la piel, lo que evita irritaciones y nos ayuda a prevenir posibles lesiones. Es decir, es una buena alternativa para pieles sensibles o con tendencia a las manchas.